Análisis del nuevo Macbook Pro Retina Display
La nueva MacBook Pro con Retina Display es un miembro nuevo de la familia MacBook, el cual puede colocarse entre los modelos Air y el Pro, aunque tiene muchas más novedades que los dos juntos.
El MacBook Pro presenta las características del “Pro”, pero guarda dentro de sí un diseño idéntico al del “Air”. Es una mezcla fabulosa con pantalla de 15.4 pulgadas de 2.880×1.800 píxeles, una auténtica obra con resolución única en el mercado, adaptándose al sistema operativo, al igual que muchas de sus aplicaciones. Este ordenador posee un diseño ligero y un grosor mucho más pequeño que sus antecesores y demás portátiles de la competencia. En el MacBook Pro se han eliminado la unidad óptica, o bien la conectividad Ethernet de serie, para poder reducir su grosor. Para compensar, trae una salida de vídeo HDMI en el lateral derecho que une dos miniDisplayPort ampliando el espectro de los dispositivos compatibles, principalmente, los televisores y USB 3.0.
El procesador es un Intel Core i7 de cuatro núcleos a 2.3 GHz. (Turbo a 3.3 GHz.), acompañado de 8 GB de memoria RAM DDR3 y tarjeta gráfica NVidia GT 650M. Su almacenamiento es totalmente increíble con memoria flash desde 256 GB hasta 768 GB. Apple asegura que la batería alcanzará las 7 horas de productividad inalámbrica sin problema alguno.
Su nueva pantalla, sin duda, llamará la atención, aunque tenga sus dimensiones más o menos convencionales, su resolución es única: 15.4 pulgadas y 2.880×1.800 píxeles, el resultado es 220 píxeles por pulgada. Dicha resolución será aprovechada por múltiples mejoras en cuanto a software. Apple ha confirmado que muchas de sus aplicaciones se adaptarán a su nueva tecnología, también añadió que otros programas profesionales se actualizarán para aprovechar al máximo la nueva pantalla. Ejemplos de ello son Autocad o Photoshop, Final Cut o Aperture.
Fuente imagen: Josetfree, disponible bajo licencia Attribution-ShareAlike 2.0 Generic (CC BY-SA 2.0)