Especiales Windows 7
Especial Sistemas Operativos
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Cuando se construye un nuevo Windows hay que pensar en los diferentes elementos que hay alrededor de un nuevo sistema operativo, en este caso:
Cada una de estas partes tiene un papel clave a desempeñar, junto a la experiencia en el entorno de usuario. Windows 7 tiene unos claros objetivos en este camino.
Los fabricantes son un punto clave, ya que en la actualidad se venden muchos tipos de ordenadores, algunos de ellos con componentes muy especiales lo que hace necesario que los fabricantes puedan adaptarse al máximo al sistema operativo. Uno de los problemas siempre ha sido el de la incorporación de software o de componentes externos, y por eso se está trabajando con los mayores fabricantes para que el inicio y cierre del sistema sea muy rápido.
El sistema de controladores de dispositivos que se aplicó a Windows Vista también se va a seguir aplicando en Windows 7, lo que supone una evolución y un paso importante.
Con respecto a los desarrolladores se van a seguir ampliando las APIs de conexión con el corazón del sistema. Y es que hay dos desafíos en la construcción de Windows 7.
En primer lugar, asegurarse de que los programas que se ejecutan en Windows Vista continúan funcionando en Windows 7. Es uno de los compromisos alcanzados al inicio del proyecto.
El segundo reto consiste en el suministro de nuevas API para desarrolladores que les ayuden a entregar nuevas funcionalidades para sus aplicaciones y, al mismo tiempo, proporcionar valor suficiente de uso de estas API.
Los entusiastas, aquellos que se podría llamar heavy-users, los que en cuanto aparece una nueva versión les gusta testearla son también muy importantes en el lanzamiento de un nuevo sistema, porque son ellos los que principalmente se muestran más críticos con las funcionalidades del sistema y son los que aportan más información para mejorarlo.
Y tú, como entusiasta de Windows 7… ¿qué esperas de este nuevo sistema operativo?