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Ayer daba comienzo la segunda edición del Foro de Innovación y Nuevas Tecnologías en Málaga y, hoy, todas las noticias referidas a dicho evento hablan de lo mismo: el avance del Electronic Product Code (EPC), una nueva tecnología que identifica los productos mediante un chip y que podría convertirse en el sustituto del código de barras.
Este sistema pretende mejorar la eficiencia de toda la cadena de suministo, ya que identifica objetos a mayor distancia y sin necesidad de que exista contacto físico ni visual. Además, incorpora información sobre cualquier producto, y empresa de cualquier lugar del mundo.
EPC también se aplicará a los fármacos, pues según el presidente de la organización internacional GS1, Miguel Ángel Lopera, “muchas farmacias están vendiendo productos que son falsos y no lo saben”. El nuevo EPC ayudará a controlar los fármacos desde la salida de los laboratorios hasta su llegada a las farmacias para su venta. En el caso de que algún producto saliese de la cadena, el sistema avisará para que no sea admitido.
Aunque en los países avanzados el fraude farmacéutico no llega al diez por ciento, según ha declarado Lopera, este riesgo existe y, a veces, se venden productos que pueden perjudicar al paciente. Además, ha señalado que se trata de un problema internacional, ya que “en China el cuarenta por ciento de los medicamentos son falsos”.
Pero este sistema también sirve para los seres humanos mediante una pulsera, aunque en principio sólo está pensada para el turista. Al parecer LA pulsera ofrece servicios al turista y éste, emite información valiosa sobre el turismo, que hasta ahora sólo se conseguía mediante encuestas. Esta pulsera costaría un euro y el turista se compromete a estar localizable de manera anónima durante su estancia.
Para compensar esta pÉrdida de intimidad, el sistema permite al turista la conexión a Internet, enviar correos electrónicos, consultar horarios de museos y hacer rutas personalizadas. EL sistema ya ha sido probado en Málaga, donde el Ayuntamiento en colaboración con la empresa Libera, realizó una prueba piloto que ya se ha dado por finalizada. Hasta ahora se han distribuido 2.000 pulseras y las pruebas se realizaron con turistas de distintas nacionalidades.